sábado, 25 de julio de 2015

Piratas del Caribe: en el Fin del Mundo


Tras una segunda entrega irregular, llega el teórico final (que después no sería) de la saga Piratas del Caribe, llamada En el Fin del Mundo.

La película empieza muy bien y termina mejor, el problema está en medio. Con la escena inicial de la batalla de Singapur, un conjunto de magnífica ambientación y grandes coreografías, te pone a cien des del minuto uno. Luego el filme nos traslada al mundo de Jack Sparrow, una especie de limbo de donde no se puede escapar. En serio, cuando la película se pone tan metafísica mientras ves las tonterías de Sparrow (que a estas alturas ya no hacen ni la mitad de gracia) quieres apagar la pantalla.

Sin embargo, hay otro personaje que sube enteros. El Fin del Mundo es el filme que encumbrará al capitán Barbossa y hará que te "enamores" de él. Porque es un pirata de verdad, listo como él solo, siempre con un plan en la manga y sus propios intereses. Un personaje que le da mucha jugo a la película. Para poner un ejemplo, él es uno de los tres protagonistas, junto con Will Turner y Elizabeth Swann, de la boda que hay en la secuencia final, mientras se las tienen tiesas con los miembros malditos del Holandés Errante en medio de un torbellino submarino. En ese punto lo que hace o deja de hacer Sparrow con Davy Jones no te interesa lo más mínimo.

En conclusión, En el Fin del Mundo brinda dos de las mejores secuencias de la saga pero se pierde cuando hay que plantear la trama. Atención especial al cameo de Keith Richards. Cine de palomitas.

Nota: 6,5/10

viernes, 24 de julio de 2015

Crítica Piratas del Caribe: el Cofre del Hombre Muerto


Después de una primera entrega más que aceptable y muy entretenida, Jack Sparrow, Will Turner y los demás vuelven en el Cofre del Hombre Muerto, la segunda película de la saga Piratas del Caribe.

Perdiendo el elemento sorpresa al ser una secuela, los gags del indescifrable Sparrow son menos graciosos, pero continúan siendo igual de efectivos. Así, los guionistas buscan acertadamente otros elementos para distraer al público, en este caso la responsabilidad recae en el nuevo malo: Davy Jones (un gran fichaje), que junto a su tripulación comparten una maldición donde son dueños y esclavos de su navío, el Holandés Errante. La trama se sitúa en el contexto de que Sparrow le debe años de servicio a bordo del Holandés y Jones quiere hacérselo pagar.

Todos los viejos personajes no han evolucionado lo más mínimo, con la excepción de Elisabeth Swann (Keyra Knightley), ahora convertida también al mundo pirata. Un cambio que se agradece a falta de entusiasmo por parte de los guionistas con el resto. También compras el cambio de bando (relativo) que hace el Capitán Barbossa y su tripulación respecto a La Perla Negra.

En definitiva, una película suficiente en la saga pero que paga su papel como filme de transición a la espera de la tercera entrega, con escenas divertidas y llenas de acción, pero nada que no hayamos visto ya en la primera parte. Recomendable para un domingo por la tarde.

Nota: 6/10